jueves 20 de agosto de 2009

Parece que en mis ojos ves el color de tu día
y te encuentras abrazada de mis palabras,
implícita en cada uno de mis gestos.

Parece que sabes que mis pasos te buscan,
que el sabor de mi aliento esta hecho de besarte
y que llevo en la curva de la cadera la huella de tu mano.

Parece que me tienes,
que me reconoces tuya,
pero que cuando desvías la mirada
me pierdes en el intento esperanzado de verme perdida.

jueves 6 de agosto de 2009

Te busque en lo que hablamos,
en las verdades que bebí de tus labios,
en los secretos que comí de tu boca.

Te busque en los pasados cantados,
en los futuros escasos,
en los presentes inventados.

Te busque en mis poemas,
en tus recetas,
en mis notas
y en tu carpeta de cuentas.

Te busque en todo lo que nos hemos dicho,
para encontrarte escondida en el eco de lo que callamos.


Te amo

jueves 2 de julio de 2009

Pero que inútil es ponerle nombre al tiempo
si no viene cuando lo llamas
si no para,
se vuelve,
te mira y regresa.
¿Para qué ponerle nombre al tiempo?
Que decepción nombrarlo
si cuando le pides que apure el paso
parece frenarse,
si cuando le ruegas que se quede quieto
decide escaparse.
¿Para que ponerle nombre al tiempo?
Si tu no tienes tiempo
no vives de ahoras, de luegos o de recuerdos.
Tal vez por esto debería de dejar de llamar por tu nombre al tiempo.

viernes 19 de junio de 2009

Estas siempre,
toda.
Cuando te quiero,
cuando me escondo.
Estas siempre.
En cada mañana que no despierto en tus brazos,
con cada tarde en que no me pierdo en tus besos.
Estas siempre,
toda.
Cuanto te quiero y
cuanto me escondo...
en ti siempre,
toda.

miércoles 17 de junio de 2009

El tiempo sobra, me pesa en las manos
los días pasan sin ser días
una progresión de horas sin nombre,
anónimas por estar vacías de propósito.
No había conocido de cerca estos minutos,
los que no tienen segundos
los que se hacen de tiempo prestado.
Me duelen las manos.

martes 21 de abril de 2009

Cuando me ven
nadie me mira mas que la boca.
El labio de arriba
esculpido de sonrisas.
El labio de abajo
hinchado de mordidas.
Y cuando me ven,
nadie mas que tu boca me mira.

lunes 13 de abril de 2009

Pude ver sin ti ese atardecer
y encontrarlo
imponente,
anaranjado.

Pude ver sin ti este amanecer
y encontrarlo
suave,
rosado.

Puedo verme sin ti
y encontrarme
mía
tuya
suya
… al alba, al ocaso
encontrarme.